GESTIÓN Y COMUNICACIÓN

EL CABILDO DE HERMANOS: ÓRGANO SOBERANO DE LA HERMANDAD

Porque creemos en una Hermandad construida entre todos, el Cabildo no será una formalidad, sino un pilar real, informado y respetado, desde el que se decidirá el presente y el futuro de nuestra corporación.

Nuestra candidatura reafirma con convicción que el Cabildo General de Hermanos es y debe ser el órgano supremo de toma de decisiones en la Hermandad. Este principio no se reduce a limitar al Cabildo a una función meramente ratificadora (emisión de voto afirmativo o negativo), sino a garantizar su carácter reflexivo y decisorio ante cualquier propuesta o proyecto de calado, en condiciones de libertad, claridad y conocimiento.

¿Qué significa esto?

Los órganos de gobierno ejecutivo (Comisión Permanente y Junta de Gobierno) tendrán la responsabilidad no de imponer una opción cerrada, sino de elaborar, estudiar y presentar al Cabildo varias propuestas de calidad, debidamente analizadas, para que sea la asamblea de hermanos quien elija la más adecuada a las necesidades reales de la Hermandad.

Este modelo garantiza un Cabildo verdaderamente soberano, no dirigido ni condicionado, que ejerce su función como garante del espíritu común y custodio del rumbo de la Hermandad.

EL HERMANO MAYOR: PRIMER SERVIDOR DE LA HERMANDAD

Así entendemos la figura del Hermano Mayor: no como un privilegio, sino como una entrega; no como una cima, sino como una responsabilidad de unidad y comunión fraterna.

El Hermano Mayor ha de ser, ante todo, un gestor humano, un servidor que coordina, representa y une, pero que no concentra en sí la toma de decisiones, la cual debe residir en los órganos colegiados de la Hermandad, para ello nos comprometemos a respetar escrupulosamente los siguientes principios:

  • El Cabildo General de Hermanos será, como hemos mencionado, el supremo órgano decisorio de la Hermandad. No se tomará ninguna decisión de calado sin consultar al Cabildo, como expresión máxima de comunión, corresponsabilidad y transparencia.
  • La Junta de Gobierno, en su conjunto, ejercerá de órgano de reflexión y discernimiento permanente, asegurando que cada vocalía tenga voz, responsabilidad y funciones definidas.
  • La Comisión Permanente será el espacio operativo donde se analicen, discutan y preparen con rigor y pluralidad los asuntos de gestión ordinaria y estratégica.

El Hermano Mayor, como primer servidor de la Hermandad, ejercerá su papel desde la prudencia, el respeto institucional y la voluntad de cohesionar, renunciando expresamente a cualquier protagonismo personalista.

COMUNICACIÓN
Una Hermandad que se escucha, se muestra y se entiende 

La comunicación es hoy una dimensión esencial del ser de una Hermandad. Lo que no se comunica, no existe. Pero lo que se comunica sin criterio, sin transparencia y sin rigor, se diluye.

Nuestra candidatura asume con decisión el compromiso de profesionalizar, unificar y potenciar la comunicación institucional de la Hermandad, bajo una línea gráfica definida, una estrategia clara y una presencia cuidada, respetuosa y constante.

No buscamos visibilidad vacía, sino credibilidad, transparencia y sentido de pertenencia. Queremos que cada hermano esté informado; que cada devoto se sienta cerca; que cada gesto o acto de la Hermandad esté narrado con hondura y coherencia.

Principales líneas de acción

Implantación del Portal digital del hermano (y viabilidad de App móvil):

  • Abonar cuotas y donativos mediante pasarela segura
  • Abono y descarga de Tarjetas de procesión, agilizando los procesos de reparto y tallaje
  • Reserva de cita previa para repartos y tallaje
  • Emisión de Tarjetas de procesión benéficas
  • Consulta y actualización de datos del hermano
  • Descarga certificado donaciones (Renta AEAT)
  • Consulta y descarga de Estatutos y Reglamentos
  • Inscripción en actividades formativas o solidarias

Identidad

Profesionalización de las redes sociales
Nuestras plataformas digitales (Instagram, Facebook, Twitter y canal de YouTube) serán coherentes, activas, visualmente cuidadas y actualizadas con regularidad. La comunicación en redes no será improvisada, sino planificada, alineada con los tiempos litúrgicos y los ritmos de la Hermandad, siempre con tono respetuoso y digno.

Unificación y dignificación de la imagen corporativa
Crearemos una línea gráfica institucional para toda la documentación, cartelería, redes y comunicaciones oficiales. Esta imagen será sobria, reconocible y adaptada a los diversos usos (cultos, convocatorias, patrimonio, caridad…). Porque la estética también comunica.

Campañas de comunicación de cultos y actos
Cada culto o evento importante tendrá su propia campaña de comunicación. La liturgia también se anuncia y se prolonga a través de la palabra y la imagen

RESPONSABILIDAD ECONÓMICA: HACIA UNA HERMANDAD LIBRE DE CARGAS

Una Hermandad verdaderamente sólida también se mide por la salud de su gestión económica y la transparencia en su administración. Nos comprometemos a abordar, desde el primer día, uno de los retos económicos más sensibles de la corporación: la amortización de la hipoteca que actualmente grava la Casa Hermandad.

Esta carga financiera, especialmente en lo relativo a intereses, supone un lastre importante para las cuentas anuales, por ello pondremos en marcha un estudio técnico-económico que analice con detalle la situación actual del préstamo hipotecario, esto es, capital pendiente, calendario de vencimientos, carga de intereses, posibles penalizaciones por amortización anticipada y demás variables con el objetivo de minimizar dicha carga soportada por la Hermandad.

ORGANIZACIÓN POR ÁREAS: RESPONSABILIDAD, CONFIANZA Y EXCELENCIA

Nuestra candidatura apuesta por una Hermandad organizada por áreas funcionales bien definidas, en las que cada responsable tenga autonomía real y operativa para desarrollar su labor con eficacia, responsabilidad, seriedad y espíritu de servicio.

Creemos en una estructura ordenada, no autoritaria, donde cada área esté liderada por un responsable comprometido y competente, que goce de plena libertad para conformar su equipo de trabajo en función de criterios objetivos: valía, experiencia, conocimiento específico y voluntad de servicio.

Principios que regirán esta estructura:

  • Delegación real de funciones, evitando duplicidades, protagonismos o interferencias innecesarias.
  • Elección libre de colaboradores por parte de cada responsable de área, respetando los principios de confianza, idoneidad y eficiencia.
  • Evaluación continua y coordinación entre áreas, para asegurar coherencia, unidad de criterio y alineación con el proyecto general de la Hermandad.
  • Transparencia en la comunicación interna, de modo que cada responsable pueda rendir cuentas periódicamente ante la Junta de Gobierno y el conjunto de hermanos, sin opacidad ni personalismos.

Este modelo garantiza una Hermandad mejor estructurada, más ágil y profesionalizada, donde cada hermano que desee aportar lo haga en el lugar adecuado, bajo la guía de quienes mejor conocen cada área. Porque la excelencia al servicio del bien común también es una forma de honrar a nuestros Sagrados Titulares.

UNA HERMANDAD CON ALMA: HACIA UNA IDENTIDAD COMÚN Y COMPARTIDA

Todo proyecto con vocación de futuro necesita un eje, una brújula que oriente cada decisión, cada gesto, cada expresión pública o íntima. Por ello, uno de los compromisos centrales de nuestra candidatura es impulsar un proceso de reflexión y consenso para definir con claridad la Hermandad que queremos ser.

Aspiramos a construir una identidad común, rica en matices, fiel a nuestras raíces y abierta al presente, que vertebre nuestra acción cultual, estética y cotidiana, evitando improvisaciones, contradicciones o estilos personales que diluyan nuestra esencia.

Propuesta de trabajo:

  1. Convocatoria de un proceso participativo, sereno y ordenado, donde hermanos con trayectoria y sensibilidad diversa puedan aportar reflexiones sobre los pilares de nuestra identidad.
    • Elaboración de un documento marco consensuado, que defina los principios estéticos, litúrgicos, organizativos y fraternos que deben guiar tanto el culto interno (formato, solemnidad, estilo litúrgico), el culto externo (estética procesional) y la vida diaria de la Hermandad (trato, lenguaje, prioridades, tono institucional).
    • Redacción de un reglamento de procesión, que evite decisiones arbitrarias y personales.
  2. Aplicación progresiva de ese modelo, respetando tiempos, sensibilidades y transiciones necesarias, pero con firmeza y coherencia.
  3. Revisión periódica de dicho eje identitario, para ajustarlo a los nuevos tiempos sin perder la fidelidad a nuestra esencia fundacional.

Porque una Hermandad no se improvisa: se construye sobre una identidad clara, compartida y viva, que respira en cada insignia, en cada acto y en cada hermano.

RECUPERAR VÍNCULOS: GRATITUD Y PRESENCIA PARA QUIENES ABRIERON CAMINO

Porque una Hermandad no se construye solo con quienes caminan cada año, sino también con los que sembraron antes, nuestro proyecto quiere mirar al pasado con gratitud, al presente con afecto y al futuro con memoria.

Nuestra Hermandad debe ser hogar también para quienes, por edad, salud o circunstancias personales, han dejado de formar parte activa del cortejo procesional o del día a día de la Hermandad. Su memoria no puede disolverse ni su presencia quedar relegada.

Nuestra candidatura se compromete a fortalecer el vínculo fraterno con todos aquellos hermanos que han marcado el camino, porque una Hermandad con raíces fuertes es una Hermandad con futuro.

Propuestas concretas:

Acto institucional anual de homenaje

  • Entrega solemne de condecoraciones a los 25 hermanos con mayor antigüedad, en un acto público que ponga rostro y gratitud a la fidelidad de toda una vida.
  • Mención especial y distintiva al Hermano número 1, como ejemplo de continuidad, dignidad y lealtad inquebrantable.

Creación de un grupo de hermanos honorarios activos

  • Espacios de encuentro periódicos y participación preferente en cultos y convivencias.
  • Recogida de sus testimonios para custodiar la memoria viva de la Hermandad.

Programa de visitas fraternas y acompañamiento espiritual

  • Contacto personalizado en fechas significativas.
  • Visitas a domicilio o centros de mayores en colaboración con la vocalía de caridad y el director espiritual.

Facilitación de su presencia en los actos principales

  • Reserva de espacios destacados para estos hermanos durante la estación de penitencia y cultos solemnes.
  • Invitación especial a convivencias, conferencias y encuentros.

Fortalecer la vida fraterna: convivencias y sostenibilidad

Así entendemos la vida interna: como una celebración continua del vínculo que nos une, un espacio donde se ora, se convive y se construye comunidad, también desde la administración responsable de los recursos que la Providencia nos permite cuidar.

La Hermandad no se limita a un día del calendario ni a un solo acto. Una Hermandad viva es la que cultiva la relación entre sus hermanos durante todo el año, alimenta el espíritu comunitario más allá de la procesión y proyecta su acción desde la cercanía, la alegría compartida y la sostenibilidad.

Nuestro proyecto quiere recuperar espacios de encuentro, celebrar el camino recorrido y construir futuro desde lo cotidiano y lo fraterno.

Propuestas concretas:

  1. Convivencias distribuidas a lo largo del año litúrgico
    • Celebración de convivencias periódicas abiertas a todos los hermanos, organizadas en torno a momentos litúrgicos (Adviento, Cuaresma, Pascua) o fechas señaladas de la Hermandad.
    • Encuentros con dimensión formativa, espiritual, cultural y lúdica, para promover la integración intergeneracional.
  2. Jornada de Acción de Gracias tras la estación de penitencia
    • Al finalizar la Semana Santa y tras la celebración litúrgica de acción de gracias, organización de una jornada de convivencia y gratitud entre hermanos, como expresión de fe compartida tras el esfuerzo y la entrega del Jueves Santo.
  3. Estudio técnico y económico para la profesionalización del bar de la terraza

La terraza de nuestra casa de Hermandad, además de ser un espacio privilegiado para la convivencia, puede y debe convertirse en un recurso estratégico para la sostenibilidad económica de la corporación. Se trata de activar un espacio con alma, al servicio de los hermanos y del bien común.

Nuestra candidatura propone llevar a cabo un estudio serio de viabilidad jurídica, fiscal y operativa para la externalización o profesionalización de la gestión del bar, con los siguientes fines:

Objetivos:

  1. Convertir el bar en un activo generador de ingresos estables, que contribuya al sostenimiento ordinario de la Hermandad y a la mejora de sus servicios.
  2. Mantenerlo como punto de encuentro abierto, cálido y accesible para la convivencia entre hermanos, especialmente tras cultos, reuniones o actos institucionales.
  3. Establecer jornadas solidarias con fines caritativos, en las que los beneficios obtenidos se destinen íntegramente a la bolsa de caridad de la Hermandad, reforzando así el vínculo entre disfrute compartido y ayuda fraterna.
  4. Crear una programación periódica de eventos temáticos, como meriendas solidarias, noches de tertulia cofrade o encuentros culturales, que dinamicen la vida interna y generen comunidad.

Gestionado con responsabilidad, transparencia y visión, este espacio puede convertirse en un pilar silencioso pero firme del proyecto económico, fraterno y caritativo que soñamos construir entre todos.

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